Cómo comer barato durante tus viajes

Osvaldo es un mochilero empedernido y nos cuenta sus experiencias en el blog Viajes y Cosas Así. Hoy, como invitado, quiere ofreceros sus consejos sobre cómo comer barato durante vuestros viajes. ¡A ver qué os parecen!

Aunque mi físico no lo aparente, me encanta comer demasiado. De hecho, una de las cosas que más disfruto mientras viajo es comer, y más cuando se trata de saborear la comida local. La comida es una parte integral de muchas culturas y el no deleitarlas, mientras viajamos, es desaprovechar una gran parte de nuestro viaje. Ir a España y no probar paella, o a Alemania y no comer sauerkraut, debe ser una locura.

Pero muchos viajeros tienen un gran punto a su favor cuando se trata del asunto de la comida. Comer fuera todo el tiempo es costoso. Si pasas comiendo el 100% del tiempo en la calle, tus gastos alimenticios estarán por las nubes.

Como mochilero que soy, mucha gente piensa que, al igual que otros mochileros del mundo, cocino todo el tiempo y me mantengo en ese patrón. La realidad es que no cocino muy a menudo. Es más, me da pereza cocinar, sobre todo en hostales donde las cocinas dejan mucho que desear. Por ende, he tenido que aprender a comer en la calle gastando la menor cantidad de dinero posible. Tendrás que cambiar ciertos lugares y costumbres para evitar gastar demasiado.

> Puestos de venta callejeros: Aquellos puestos que venden hamburguesas, empanadas, tacos o comidas similares resuelven a la hora de comer algo barato y rápido. En muchos lugares del mundo, sobre todo en las ciudades grandes, puedes sobrevivir con este tipo de puestos de comida. Aun cuando la comida de estos puestos no sea precisamente la de un restaurante de renombre, mantendrán tu estómago lleno sin vaciar tu billetera.

> Comida rápida: Está de más decir que no es la mejor comida del mundo, pero es otra opción económica en países caros. Por $5 obtienes la tradicional hamburguesa, soda y papas fritas. Muchos dirán que no debería mencionar este tipo de comida porque rompe con la idea de saborear la comida local, pero en ciudades como Toronto, donde el almuerzo estándar no baja de los $6, una cómida rápida nos puede sacar de apuros.

> Buffet: A pesar de que a veces la calidad de la comida no sea la mejor, los buffets son una gran alternativa para tu cartera, empezando por el hecho que puedes servirte toda la comida que quieras. Con un plato, te puedes llenar para el resto del día o al menos para evitar comprar bocadillos en la tienda. Un buffet es una gran opción económica y te dan toda la comida del mundo por un precio aceptable.

> Menú del día: Muchos restaurantes ofrecen el tan famoso “menú del día” o “menú ejecutivo”, en donde encontrarás algunos platos a precios económicos. Con suerte puedes, incluso, toparte con restaurantes en donde ofrecen comida de lujo a mitad de precio.

> Menos bebidas y más agua: No quiero decir que dejes de tomar tus bebidas favoritas por agua. El punto es disminuir las veces que compramos esas bebidas que no parecen costosas, pero que con el tiempo suman a nuestra cuenta. Una soda o jugo de naranja que compremos al día no hace mal y más si necesitamos hidratarnos luego de un largo recorrido, pero hacerlo constantemente no es lo ideal si se viaja por largo tiempo. Si tienes la opción de llevar una botella de agua y llenarla cuantas veces quieras, sin costo alguno, tu dinero rendirá por más tiempo.

> Disminuye la compra de golosinas o chucherías: Un helado, una galleta, luego un chocolate, después otra galleta. Pensamos que comprar un bocadillo no es problema por lo barato que sale, pero cuando compras más de uno con mucha frecuencia, se vuelve un gasto muy incómodo.

> Cocina: Como dije anteriormente, me da pereza cocinar, pero cuando necesito ahorrar dinero, cocino y punto. Al mismo tiempo que nos permite economizar, podemos comer la comida local hecha en casa. Puedes pasarte por un supermercado y observar qué es lo que los locales compran para comer. Habrá momentos en los que estés harto de comer lo local y se te antoje un Whopper en Burger King, lo cual no tiene nada de malo. Una “cana al aire” de este tipo no es ningún problema, pero recuerda que la comida local es casi siempre más barata que la extranjera.

Gracias por las fotografías en Flickr a adamclyde, avlxyz y garlandcannon.

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